Colonia

Sitio histórico


La familia conformada por Henriette Goye-Borgeat y Joseph Goye y cuatro de sus hijos emigraron de Saxón, Cantón de Valais, Suiza, en el año 1883.
Atraídos por la promoción de las compañias colonizadoras se radicaron en Victoria, Chile. Dos de sus hijos, Felix y Camilo, recorrieron en 1896 otros países en busca de
un lugar más apropiado para asentarse. Finalmente eligieron esta zona del Nahuel Huapi por la similitud paisajística con su lugar de origen.
Circa 1899 cruzaron con carros por Las Lajas, Neuquén, en compañía de su hermana María Felley-Goye, asentándose en los alrededores de Bariloche.
En 1903 se les sumó Eduardo Goye, un sobrino de 17 años proveniente de Suiza.

Entre 1903 y 1911 obtuvieron la ratificación de sus ocupaciones mediante la concesión de los lotes 83, 84 y 85 de la Colonia Nahuel Huapi. El asentamiento se
denominó como se conoce actualmente debido a la importancia de la actividad de los colonos.
Se dedicaron a la agricultura y cría de ganado. En las tierras vírgenes sembraban cebada, centeno, obteniendo importantes premios a la producción del trigo en 1910 y
a la producción frutal en 1925. Agotada esta actividad, se dedicaron a la explotación forestal en 1930 con el aserradero Goye&Fant, que le diera a la Colonia un fuerte
movimiento económico hasta su cierre en 1975.

La pavimentación de la ruta prov. 77 modificó el trazado original del Circuito Chico que dejó de pasar por el núcleo de este poblado. Esto, más los cambios climáticos que
afectaron la producción agrícola, la llegada del ferrocarril y con él, de productos manufacturados a menor precio y finalmente las limitaciones conservacionistas a la
explotación del bosque, causaron la depresión económica y el estancamiento del poblado. Hoy en día, se está reconvirtiendo su economía gracias al desarrollo turístico,
favorecido por el aprovechamiento de sus valores históricos y tradiciones culturales y del enclave geográfico de particular belleza.

Su fisonomía actual


A tan solo 25 km. de la ciudad de Bariloche, Colonia Suiza mantiene las características rurales del asentamiento de montaña, conservando los testimonios de orígen
fundacional de fines del siglo XIX.

El centro de la Colonia se extiende sobre la calle Felix Goye, a cuyo lateral se conserva el canal que alimentaba la usina del aserradero Goye Hnos. & Fant.

Su arquitectura histórica


En la Colonia Suiza, las construcciones predominantes son de entramado de madera con revestimiento de tabla horizontal machimbrada, de una altura de piso y medio a
dos pisos, con techo a dos aguas y cubierta de tejuela en madera o chapa de zinc ondulada. La madera más utilizada es el ciprés. La mayoría son viviendas, también hay establos y un puente viejo. Aún se conserva el muelle del antiguo aserradero y parte del primer y único hotel que tuvo la Colonia.

Algunas viviendas, la capilla y la escuela fueron erigidas con la colaboración solidaria de los vecinos. En general, la arquitectura evidencia la influencia centro europea ya
desarrollada en el sur chileno y transferida por los peones de ese origen que vinieron a trabajar con los pioneros. Se trata de construcciones modestas, de diseño sencillo y
equilibrado, que se integran armoniosamente al paisaje.

Varias de las construcciones de la Colonia fueron incluidas dentro del Patrimonio Histórico Arquitectónico local por su alto valor simbólico, afectivo y referencial.

La Casa Grande


La vivienda más antigua de la Colonia es “La Casa Grande”, construida circa 1899, por Félix Goye. Es la única construida como cabaña de troncos. Hacia 1960 la vivienda fue ampliada y refaccionada.

Hoy en día puede visitarse, anunciándose a los actuales propietarios, descendientes de Don Napoleón Beveraggi, quien la adquiriera a Félix Goye.
Posee en la entrada al predio, un cartel de Patrimonio Histórico Municipal, con referencias a su uso y construcción.
Se encuentra ubicada a la entrada al actual Barrio de Colonia Suiza, sobre la avenida Genoveva Beveraggi, a 1,5 km. del puente de la angostura del Lago Moreno.

Escuela Nº 129


Ubicada sobre la calle Félix Goye esquina Genoveva Beveraggi.

En 1936, Félix Goye donó una hectárea de terreno, parte del lote agrícola 85 de la Colonia Nahuel Huapi. El edificio fue construido entre su sobrino Eduardo, sus hijos
Juan y Marcelo, Juan Fant, Alfredo Mermoud y Clemente Schutz y fue financiado por los vecinos.

La madera fue donado por el aserradero Goye&Fant, las carpinterías por Thienemann y los clavos por Parques Nacionales.

Felix respaldaba la obra con sus trabajadores y con sus bueyes.

Fue una verdadera obra solidaria.

La escuela inició sus actividades el 12 de noviembre de 1937 como “Escuela de Territorios” y el primer maestro fue Agustín Macchi. Comenzó con unos cincuenta
alumnos: todos hablaban francés, excepto el maestro.

Construida en madera, con techos de chapa ondulada de zinc. Originalmente tenía un aula, dos dormitorios, comedor, cocina y un pequeño depósito.
Luego se anexó una nueva cocina, baños en mampostería y sus dormitorios se transformaron en aulas, realizándose otra ampliaciones posteriores.
El terreno de la escuela es plano y lo bordea el canal del antiguo aserradero, que circula a lo largo de una de las calles principales de la Colonia, Felix Goye.
En el año 1973 se resolvió cambiar su nombre por el actual.

Capilla “Nuestra Señora del Rosario”


Ubicada en el extremo este de la calle Félix Goye, aledaña al antiguo canal del aserradero.

En Colonia Suiza, cuando todavía no existía el Templo, los lugareños tenían su “Árbol de la Cruz”, un manzano ubicado en la población Félix Goye a cuyo pie se alzaba una
cruz de madera tallada a mano por el mismo colono y donde todos se congregaban a rezar. En la actualidad, la cruz está emplazada en el cementerio de la Colonia, junto a
la tumba de su autor.
La capilla se erigió en un terreno cedido por los señores Lombardini, Storchi y Melo. En 1956, Celina Pere de Goye, respaldada por el padre Carbone, realizó una colecta
para recaudar los fondos para la construcción. El proyecto es de Zurbano Martinez y la construcción estuvo a cargo de Clemente Schutz en el año 1958.

Es un pequeño templo con una nave rectangular con ábside semicircular. Posee techo a dos aguas con tejuela de ciprés. El acceso está jerarquizado por un arco ojival de
mampostería que le confiere singularidad. La mampostería está pintada de blanco y la madera está barnizada.

Por una confusa situación dominial se encuentra detrás del cerco y en los jardines de una propiedad privada en la cual se conserva parte del ex hotel Colonia Suiza, aunque
es claramente identificable desde la calle.

Durante el verano, se celebra misa todos los domingos por la tarde.

Posee un cartel de referencia histórica.
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Compilación: Secretaría de Turismo de Bariloche
Fuente: Tomo II – Patrimonio Arquitectónico y Urbano de Bariloche – COMPPHAU
Cuadernillos de Historia Regional de Ricardo Vallmitjana
*www.circuitocolonia.com.ar


Actividades

En la actualidad se pueden hacer muchas actividades en Colonia Suiza. Para los interesados en hacer trekking y en estar en contacto con la naturaleza, nacen desde diferentes puntos de la colonia picadas para subir a los refugios López, Laguna Negra, Jakob.

Funcionan además varios campings que ofrecen distintas comodidades, costa de lago, arroyo, cabañas, etc.

Para los interesados en visitar la Colonia por su valor histórico, se pueden ver varias casas construidas en madera en forma austera, que son típicas. También está la iglesia y otras construcciones clásicas. El museo “De los viejos colonos” funciona los miércoles y domingos de 15 a 19 hs. Aunque hay que consultar antes-

Quienes tengan ganas de comer y beber exquisiteces regionales, no se defraudarán.

En Colonia Suiza varias personas realizan curanto, una comida típica de la región, que consiste en cocinar carnes y verduras bajo tierra. Es una forma de cocción creada por los habitantes originarios de la región y que los colonos adoptaron.

También se puede disfrutar de cervezas artesanales, como la Valais; té con tortas (una tradición traída de Europa); mate con tortas fritas (una tradición criolla); chocolate artesanal comprado en una casa de construcción del estilo de la Tierra Media de Tolkien, helados artesanales de Jauja o de Boccaccio; comidas de restaurants o también se puede comprar en el almacén y hacer un pic nic.

Otro aspecto muy atractivo de Colonia Suiza son las artesanías. Este se ha convertido en un lugar donde ver y comprar diferentes creaciones de artesanos locales. Funciona una feria y también en el lugar llamado “El fundo” hay puestos de artesanos. La Feria Regional Artesanal funciona los días miércoles y domingos de 12 a 19 hs.

La colonia está a orillas del lago Moreno, así que hay algunas playas cercanas en las que se puede disfrutar del lago y de las actividades lacustres en verano.


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